La campaña de la Renta 2025 arranca con una realidad cada vez más clara: la actividad física empieza a consolidarse como gasto con incentivo fiscal en varias comunidades autónomas. Andalucía, Región de Murcia, Comunitat Valenciana y La Rioja ya contemplan deducciones vinculadas a cuotas deportivas, licencias o servicios asociados al ejercicio físico, aunque con condiciones y límites distintos según el territorio.
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La campaña de la declaración de la Renta 2025 ya está en marcha y podrá presentarse por internet desde el 8 de abril hasta el 30 de junio de 2026. En ese contexto, una de las novedades que más interesa al sector deportivo es la consolidación de las deducciones autonómicas por gastos relacionados con la práctica física y deportiva.
La gran lectura de este ejercicio es que el incentivo fiscal al deporte deja de ser una rareza aislada. Si en años anteriores el foco estaba sobre todo en Comunitat Valenciana y La Rioja, y más recientemente en Andalucía, en esta campaña ya aparecen claramente cuatro autonomías con medidas de este tipo: Andalucía, Región de Murcia, Comunitat Valenciana y La Rioja.
En Andalucía, la norma permite aplicar una deducción del 15% de las cantidades satisfechas en cuotas de pertenencia o adhesión a gimnasios, centros deportivos, clubes, federaciones y secciones deportivas, con un máximo de 100 euros anuales por contribuyente. Además, la redacción de la ley andaluza permite incluir no solo el gasto del propio contribuyente, sino también el de su cónyuge o pareja de hecho y de descendientes o ascendientes que den derecho al mínimo familiar, siempre que se cumplan los requisitos de justificación.
En la Región de Murcia, la deducción vinculada a la práctica deportiva cuenta con un límite máximo anual de 150 euros y exige que la suma de la base imponible general y del ahorro no supere 25.000 euros en individual o 40.000 euros en conjunta. Es, por tanto, una medida con componente social más marcado, al dirigirse a contribuyentes con determinados niveles de renta.
En La Rioja, el incentivo se mantiene con una deducción del 30% con carácter general, que puede llegar al 100% en determinados supuestos, como mayores de 65 años o personas con discapacidad igual o superior al 33%, con un límite máximo de 300 euros anuales. Es, a día de hoy, uno de los marcos autonómicos más potentes en esta materia.
En la Comunitat Valenciana, la deducción por gastos asociados a la práctica del deporte y actividades saludables mantiene un esquema general del 30%, con tope de 150 euros, y puede elevarse al 100% para determinados perfiles, como personas mayores de 75 años o con discapacidad igual o superior al 65%. La Generalitat también ha venido ampliando el alcance subjetivo de esta deducción.
Más allá del porcentaje concreto, hay una cuestión operativa que conviene subrayar: para beneficiarse de estas deducciones no basta con “ir al gimnasio”. En general, será necesario poder justificar el gasto, conservar facturas y acreditar el pago por medios que permitan trazabilidad. Ese punto es clave para usuarios, pero también para clubes, gimnasios, escuelas y entidades deportivas, que deben cuidar la emisión documental si quieren que sus clientes puedan aprovechar correctamente la ventaja fiscal.
Desde la óptica sectorial, esta evolución tiene una doble lectura. Por un lado, reconoce el ejercicio físico como una herramienta vinculada a la salud y a la prevención. Por otro, abre una oportunidad comercial y reputacional para instalaciones deportivas, entrenadores y clubes de artes marciales, que pueden comunicar mejor el valor económico añadido de la práctica regular. No se trata solo de entrenar: en algunos territorios, entrenar también puede traducirse en ahorro fiscal. Esta interpretación se alinea con el discurso defendido por patronales del sector.
Conviene revisar cada caso concreto antes de confirmar la declaración, porque los requisitos, los límites y los conceptos admitidos pueden variar según la comunidad autónoma y la situación personal del contribuyente. Pero la dirección de fondo parece ya definida: la actividad física avanza, poco a poco, hacia un mayor reconocimiento también en el terreno fiscal.
Desde COEDPI animamos al resto de autonomías a desarrollar iniciativas similares.