Reconocimiento propio y apertura internacional del deporte vasco
Uno de los puntos más destacados y simbólicos de la nueva ley es la habilitación legal para que las selecciones vascas puedan representarse de forma autónoma en eventos internacionales. Asimismo, se contempla la posibilidad de que Euskadi pueda crear ligas deportivas compartidas con Navarra y el País Vasco Francés (Iparralde), reflejando una voluntad de cooperación transfronteriza que va más allá del ámbito deportivo.
Estos elementos refuerzan una identidad propia dentro del deporte federado, alineada con los valores culturales y sociales del territorio vasco, y abren nuevas oportunidades tanto competitivas como institucionales.
Deporte como derecho universal y bien público
A diferencia de la ley estatal, la Ley Vasca mantiene la gratuidad en el acceso a los tribunales deportivos, reafirmando que el acceso a la justicia en el deporte debe estar garantizado sin barreras económicas. Además, la ley declara expresamente que la actividad física y el deporte son derechos fundamentales de la ciudadanía y actividades de interés público, que deben promoverse desde todos los niveles de la administración.
La ley establece que todas las personas tienen derecho a practicar deporte libre y voluntariamente, y que los poderes públicos deben garantizar los recursos necesarios para hacerlo efectivo, con especial atención a la equidad, la diversidad funcional y la inclusión social.
Un modelo de gobernanza más justo, moderno y sostenible
La Ley 2/2023 introduce criterios claros de buena gobernanza, transparencia, participación democrática, igualdad efectiva y sostenibilidad. Se reconoce el rol del euskera como lengua vehicular en el ámbito deportivo y se promueve activamente su uso. Se refuerza la estructura federativa vasca simplificando procesos electorales, redistribuyendo competencias y potenciando el papel de clubes y asociaciones como centros de decisión.
También se hace hincapié en la lucha contra la violencia, la discriminación y la corrupción en el deporte, con especial énfasis en la protección de menores, deportistas embarazadas y personas LGTBI.
Educación, salud y cooperación interterritorial
La ley dedica capítulos completos a fomentar la actividad física desde la primera infancia hasta la universidad, incluyendo por primera vez la formación profesional. Además, se consolida la colaboración entre administraciones públicas en sanidad, educación y deporte, incluyendo la creación de servicios municipales coordinados con centros de salud para promover el ejercicio físico como herramienta de prevención y mejora del bienestar.
Finalmente, se reconoce el papel estratégico del deporte en el desarrollo territorial y económico, fomentando la profesionalización de las estructuras organizativas y el uso responsable del medio natural para la práctica deportiva.
Conclusión
La nueva Ley Vasca del Deporte no solo moderniza el marco legal autonómico, sino que representa un modelo de referencia para otras comunidades autónomas, por su visión integradora, su enfoque en derechos, y su apertura a la cooperación internacional. Desde COEDPI aplaudimos esta iniciativa legislativa como un paso valiente y necesario para adaptar el deporte a las necesidades del siglo XXI.